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Artículo Original de Investigación TELEVISIÓN, VIOLENCIA Y NIÑOS.
Dra.
Pérez León, Carmen
Dra.
Navas Vargas, Sergia
Dra.
Polyecsko, Maritza Publicado 1997 |
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Publicidad Introducción La Televisión presenta estímulos audiovisuales, los cuales son más efectivos que los visuales y auditivos por sí solos. Ella se impone sobre los otros medios de comunicación por penetrar en el hogar, en la vida diaria y llegar a formar parte del cúmulo de hábitos de cualquier hombre de nuestra época. Es indudable, que la TV es una fuente efectiva para la creación y formación de actitudes en los niños, ya que desde temprana edad, son sometidos a su influencia sin poseer otro tipo de información. La observación de la realidad adquiere un significado especialmente agudo, si nos referimos a los menores de edad. Según la teoría de socialización comunitaria de Erickson, es entre los 2 y 6 años en que se perfilan los sentimientos preferenciales hacia la madre, padre, familiares y otra personas significativas; a través de este proceso el niño adquiere habilidades y formas de comportarse en la sociedad. Es a partir de los 4 a 5 años de edad, que se establecen los hábitos permanentes y las características emocionales, jugando un papel decisivo la imitación y la identificación. Entendemos por identificación la adopción de pautas de conducta y actitudes de sus padres y otras personas significativas para él: maestros, familiares o bien algún personaje de la TV; esto ocurre en forma inconsciente. En tanto que la imitación es consciente. Por todo lo anterior, surge en nosotros la necesidad de ahondar un poco en los efectos de la TV en el niño y específicamente de la violencia televisiva, en la generación de conductas agresivas aprendidas por imitación. De manera que encontramos varias interrogantes, que tal vez Usted, también alguna vez se ha planteado. ¿ Porqué los niños ven televisión? Los niños recurren a la TV para satisfacer sus necesidades de distracción, reducir las tensiones y como medio para obtener información. Además de las motivaciones personales, podríamos agregar un factor situacional externo al niño: "el niño ve Televisión porque le es impuesta por el medio" , la ve porque no le queda otro remedio. Le es ofrecida en el ambiente del hogar y se le refuerza la conducta de contemplación por los padres.(1) En muchos casos constituye la única compañía del niño y a veces se convierte en una especie de niñera. El ver TV es un hábito que se refuerza diariamente a través de gestos, sonrisas y aprobaciones verbales de los adultos. ¿ Cuanto tiempo le dedican los niños a la TV?. Ver televisión es la actividad líder del niño. Ellos gastan más tiempo viendo TV que haciendo cualquier otra cosa que no sea dormir. El tiempo dedicado a la TV varía en función de la edad, sexo, clase social y está en relación con el dedicado por los padres. En promedio los niños ven de 22 a 25 horas semanales de TV. En los preescolares esa cifra llega a un promedio de 54 horas por semana, lo que significa de 7 a 8 horas diarias. En general, podemos decir que durante el transcurso del año, los niños pasan más tiempo frente a la TV, que en la escuela.(2) El total de tiempo dedicado a ese medio de comunicación es a veces tan elevado, que aparentemente, queda poco tiempo para comer, ir a la escuela o dormir. Esto se debe a que los niños ven televisión mientras almuerzan o cenan, mientras leen un libro o hacen sus deberes (3). Es la TV más que cualquier otro medio la que proporciona una base común de información en las primeras fases de socialización del niño. ¿ Qué persiguen los comerciales de TV? La TV explota comercialmente a los niños más pequeños. Los fabricantes de juguetes ganan más de cuarenta millones de dólares al año por lanzar al mercado sus productos para niños. Los sábados en la mañana, particularmente, se han convertido en un nuevo terreno a explotar con comerciales de juguetes, para vender más sus productos. Los comerciales de TV, proyectan estereotipos en relación a aspectos raciales, sociales, culturales, sexuales, así como también hábitos alimentarios. Según estadísticas norteamericanas un total de 23 comerciales por hora, representan el 60 % de avisos que sugieren cereales, galletas refrescos y golosinas. Ese excesivo número de comerciales que sugieren alimentos, ha sido ligado a la obesidad infantil. Por otra parte la exagerada representación de imágenes corporales pueden contribuir al problema de la anorexia nerviosa sobre todo en adolescentes.(2) Además 70 % de los comerciales contienen información errónea, engañosa o ambas, que los niños creen como verdadera. De tal manera que, "la TV no sólo ofrece sino que impone experiencias, condicionamiento a nuestros niños pues ellos son el principal blanco hacia el cual van dirigidos la mayoría de los anuncios comerciales".(4) Hipótesis de Agresión: ¿ Violencia en TV genera Agresión? Son muchos los investigadores que han planteado una hipótesis de agresión inducida por programas de TV en niños. Para Gadow y Sprafkin "el hecho de ver en la pantalla de TV conductas agresivas, inducirá una conducta similar en los niños los que la aprenderán por imitación".(5) Según Bandura, los niños pueden aprender conductas agresivas a través de la observación de modelos simbólicos presentados por la pantalla de TV.(6) Drabman y Thomas, plantean además que los niños que ven con frecuencia programas de TV de contenido violento, se convierten en apáticos a la violencia de la vida real.(7). Violencia en TV. En la actualidad nuestro medio social se presenta violento, si tomamos en cuenta que la televisión es parte de ese medio y que de él recibe los temas y a él los devuelve en forma de influencia sobre los telespectadores, podemos decir que en parte la responsabilidad es del ambiente en donde se desenvuelve ese medio. Cuando nos referimos al problema de la violencia televisada, debemos señalar que no se trata de una violencia real, sino de una representación de la violencia; pero esto no exime a la TV de responsabilidad ni la despoja de todo peligro. Gerbner y Gross,(7), en un artículo titulado La Violencia Prolifera, demostraron que durante el año 1989 ocurrió violencia en el 73 % del total de programación de los Estados Unidos y en casi todas las caricaturas infantiles. Para ello usaron como medidas factores tales como: el porcentaje de programas de contenido violento, el número de episodios violentos por programas y el porcentaje de personajes principales implicados en actos de violencia. Según Rothemberg,(8), en promedio hay seis veces más violencia durante una hora de TV infantil que en una hora de programación de TV para adultos. En nuestro país no se han realizado estudios serios con respecto al contenido de episodios o escenas violentas en los programas infantiles o de adultos de manera que nos disponemos de cifras que nos guíen en este sentido. Cuando hablamos de violencia en TV debemos tener presente dos aspectos importantes: "violencia real" como un reflejo del medio social que se difunde a través de noticieros y reportajes de noticias y "violencia ficticia o representada" que es la que con mayor frecuencia llega al público a través de casi toda la programación. Los programas de contenido violento. Según Santoro, los contenidos "violentos" se refieren a "escenas que impliquen la destrucción, lesiones o daño (tanto físico como psicológico) a personas, animales o cosas o que muestren aspectos delictivos".(1) La concepción de representación de la violencia parte de una idea en movimiento. La acción de los intérpretes, los movimientos de la cámara, el ritmo de montaje y el desarrollo argumental constituyen cuatro poderosos medios, que "pueden ser empleados de tal modo en una escena, que quizás nos pareciera ficticia en la vida real, llegue a adquirir en TV una desproporcionada fuerza de impacto, hasta el punto de que, en mayor o menor grado, se pueda tomar por real lo ficticio". Efectos de la TV. En toda comunicación se persigue lograr un "efecto" . Puede considerarse como un "efecto de los medios, todo cuanto se quiera que ocurra como resultado de una lectura, audición o de la observación de los mismos".(1) La TV es el instrumento que mejor adapta su función a la formación de valores, de modos de vida, de estereotipos, etc., que al medio le convienen. Santoro,(1), en su trabajo: La TV Venezolana y la Formación de Estereotipos en el Niño, llegó a la conclusión de que la TV transmite y forma estereotipos sociales en los cuales se presentan directa o indirectamente, mensajes que conforman una actitud, siendo esta influencia mayor en los niños quienes son moldeados en muchos aspectos por estos mensajes de televisión. En un reporte técnico del Comité Consultivo Científico del Surgeon General’s publicado en 1972 bajo el título de Televisión y Conducta Social, el cual reúne los resultados de 23 proyectos de investigación se concluyó que había una relación causal entre: ver violencia en TV y la agresión en los jóvenes. Por otra parte se plantea que los niños pueden volverse apáticos ante la violencia de la vida real, después de observar violencia en un programa de TV. El hecho de ver TV a una edad temprana, está asociado con menor autocontrol y más conductas agresivas en una edad más tardía. Goranson’s (8),en su revisión sobre los efectos psicológicos de la violencia en los medios, identificó cuatro aspectos importantes: 1) Efectos en el aprendizaje Los niños aprenden viendo la TV. La pregunta obligada es ¿ Qué aprenden? De acuerdo a lo señalado en 1982 por el Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU, la violencia de TV conduce a conductas agresivas en niños y adolescentes. Gran proporción de las conductas agresivas son aprendidas por observación y retenidas por largos períodos de tiempo. No obstante, los niños también pueden aprender de la TV muchos valores sociales, como cooperación y ser amables con los demás y aspectos relacionado con su escolaridad . De hecho en muchos niños "en desventaja" se recomienda 2 horas diarias de TV para de esta forma ayudar en el aprendizaje. 2) Efectos Emocionales: La TV es un medio de gran penetración y que en los niños surte efecto en las áreas emocionales, cognoscitivas y conductuales, es decir influye en sus intereses y motivaciones hacia objetos comerciales o hacia la formación integral del niño. Como resultado de la repetición de violencia en los medios de comunicación de masas hay un decremento en la sensibilidad emocional del niño ante la violencia. Por otra parte, hay un incremento en la agresión y la capacidad de ser violento o agresivo con otros. Además los niños demuestran mayor agresividad en sus juegos y prefieren seleccionar la agresión como respuesta a situaciones conflictivas. 3) Efectos en la respuesta de Catarsis: La observación de escenas de dolor, horror y sufrimiento resulta en catarsis es decir, estos sentimientos pueden ser descargados en forma continua durante o después de la observación de programas de contenido violento. 4) Efectos en la Conducta: La imitación es muy importante en la adquisición de la conducta ya sea, adaptada o desviada. La TV ofrece modelos simbólicos, que juegan un papel fundamental en la conformación de la conducta y la modificación de normas sociales. Dichos modelos simbólicos pueden ser positivos (conductas normalmente aceptadas por la sociedad) o negativos (conductas rechazadas por la misma). Los niños también pueden aprender a creer que las conductas agresivas son una solución aceptable a la provocación, ya que en los programas violentos estas conductas son vistas como moralmente justificables. Por último, según Feinbloom,(7), los efectos de la violencia física en TV afectan selectivamente a los varones, mientras que las hembras manifiestan igualmente fuertes reacciones por medio de expresiones no físicas (verbales o psicológicas). Conclusiones. Finalmente debemos señalar que a pesar de que han sido pocos los estudios realizados en cuanto a la presencia de violencia en la televisión venezolana, en nuestra televisión se exaltan aspectos no cónsonos con las necesidades sociales y culturales que tiene planteadas el país. Los contenidos están cargados de violencia y agresión así como de aspectos de baja calidad artística, científica y/o cultural. Sin embargo, no es justo, achacar a un solo medio de difusión de información y de recreo, lo que puede también ser culpa, primera, del medio social y en segundo lugar se expresa a través de todas sus manifestaciones. Como profesionales de la salud vemos con preocupación, la alarmante cantidad de escenas violentas a que están siendo sometidos nuestros niños venezolanos. Pareciera que las televisoras preocupadas solamente por un mejor rating, se olvidaran de la calidad de la programación y el horario establecido para la programación infantil, de tal manera que hoy en día, son muchos los programas de adultos que han invadido esos horarios. Recientemente, con la transmisión de unos dibujos animados llamados (Rem y Stimpi), vuelve a repetirse lo que en otra oportunidad sucedió cuando se incluyó en la programación matutina infantil la caricatura Los Simpsons. Se cuestiona el objetivo de dicha programación, se analiza y se observa que ambos transmiten al niño una gran cantidad de "antivalores", pero sin embargo, ambos no salen de transmisión, aun cuando según las informaciones que tenemos son dibujos animados para ser transmitidos en horario de adultos. Nuestra intención no es enjuiciar a la TV venezolana, ni culparla de toda la violencia en que vive este hermoso país. Solo queremos destacar la necesidad de conocer más profunda y particularmente el terreno de nuestra televisión, en función de sus posibles efectos sociales en la generación de conductas agresivas y otras pautas de conducta aprendidas por imitación, haciendo énfasis en el sector de espectadores de menor edad, ya que ellos constituyen en este momento los más indefensos psicológicamente, pero mañana tendrán en sus manos el futuro del país. Bibliografía.
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