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Hay una serie de entidades que tienen en común como principales
manifestaciones fiebre, adeno-patías, visceromegalias y compromiso
del estado general que podrían enmarcarse en un sinnúmero de
patologías como la hiperplasia linfoide simple, cuadros virales,
enfermedades de depósito y otras malignas como los linfomas. Todas
las enfermedades que cumplan estas características hacen parte del
síndrome mononucleósico (SM).
El SM se define como el resultado de la infección sistémica
desencadenada por diferentes agentes, principalmente virales y que
se expresan en forma aguda o crónica y linfoproliferativa.
Por décadas se reconoció solamente al virus de Epstein-Barr como el
único agente etiológico del síndrome mononucleósico pero el cítomegalovirus,
virus de la hepatitis (tipos A y B), el protozoo toxoplasma gondii,
adenovirus, VIH, entre otros, son causas infrecuentes de enfermedad
similar a la mononucleosis infecciosa.
La forma aguda se caracteriza por afectar predominantemente a
adolescentes y adultos jóvenes pero también afecta a niños en los
que se manifiesta por una clínica atípica que hace más difícil su
diagnóstico, siendo rara y poco sintomática por debajo de los 2 años
de edad.
Historia
La mononucleosis infecciosa (MI) fue descrita por Pfeiffer en 1889
como "fiebre glandular" y el término de MI fue acuñado por Sprunt y
Evans en 1920 al describir los cambios hematológicos de seis adultos
jóvenes con un síndrome caracterizado por linfocitosis. El
diagnóstico serológico basado en los anticuerpos heterófilos se
logró en 1932 por Paul y Bunnell. El virus fue descubierto en 1964
por Epstein y su asociación con la MI sólo se logró en 1968 por
Henle y asociados.
Recientemente el virus se ha asociado con varios desórdenes
linfoproliferativos como el linfoma de Hodgkin, síndrome
linfoproliferativo ligado al X, enfermedad linfoproliferativa en
pacientes trasplantados, linfomas no Hodgkin del SNC, linfomas de
las células T, algunos timomas, el síndrome hematofagocítico y la ya
conocida relación con el linfoma de Burkitt, el carcinoma de
nasofaringe, la neumonía intersticial linfocítica en pacientes
inmunosuprimidos e incluso desórdenes autoinmunes como el síndrome
de Sjógren se están relacionando con el VEB.
Etiología
El VEB pertenece al grupo de los herpes, del cual a su vez hacen
parte más de 50 virus diferentes agrupados en la familia
herpesviridae, todos los cuales tienen un centro o core compuesto
por una doble cadena de ADN rodeada por una cubierta o nucleocápside
de carácter lipoproteico. |