Cyberpediatria

Los hijos menores son igual de inteligentes que los mayores
Psicólogos norteamericanos ponen fin a una vieja discusión al concluir que no hay relación entre el tamaño de las familias, el orden de nacimiento de sus miembros y el nivel intelectual de éstos.

Por Gonzalo Argandoña, editor
 

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Los miembros de familias numerosas a veces escuchan bromas acerca de la inteligencia y madurez emocional de sí mismos o de sus hermanos: que el hijo menor siempre le va bien en los estudios gracias a la mayor cantidad de cuidados que recibió en su infancia, que cada uno de los del medio pasó inadvertido por ser uno más del montón, o que el mayor es la oveja negra en rendimiento académico y profesional debido a que fue criado por unos padres todavía inexpertos.

Tales estereotipos son desmentidos totalmente por una nueva investigación publicada en el último número de la revista American Pyschologist, dependiente de la Asociación Americana de Psicología. Este trabajo concluye que no existe ningún vínculo directo entre el tamaño de la familia, el orden de nacimiento de los hijos y las capacidades intelectuales de estos últimos.

Análisis de largo aliento

La investigación fue conducida por los doctores en psicología Joseph Rodgers (de la Universidad de Oklahoma), Harrington Cleveland (de la Universidad de Nevada), Edwin van den Oord (de la Universidad de Utrecht) y David Rowe (de la Universidad de Arizona). Se requirió un equipo amplio de expertos debido al enorme caudal de datos que debían analizar. Ellos se basaron en un trabajo previo que había comenzado en 1972 y que les permitió revisar una muestra de miles de familias norteamericanas cuyos hijos fueron examinados varias veces a lo largo de sus carreras académicas.

Un total de 11.406 hombres y mujeres de entre 14 y 22 años fueron analizados cada año desde 1972 hasta 1994. En forma paralela, los hijos de aquellas jóvenes que después formaron familia también fueron examinados una vez al año a partir de 1986.

Los índices obtenidos de estructura familiar y coeficiente intelectual de los hijos constituyeron la información clave para descartar cualquier relación causal entre ambos elementos.

Antigua polémica científica

Esta investigación viene a poner término a una vieja discusión dentro del mundo académico. Antes se habían efectuado varios estudios al respecto que demostraban una supuesta influencia del tamaño de la familia o el orden de nacimiento de los hijos en el desarrollo de su inteligencia. Sin embargo, tales trabajos presentaban serios errores de metodología, en donde se mezclaban de forma inadecuada indicadores provenientes de diversas fuentes, lo cual llevó a sacar conclusiones erradas.

"Hay muy buenas razones por las cuales los padres pueden considerar ponerle un límite al tamaño de sus familias", asegura Joseph Rodgers, director del estudio. "No obstante, es errada la creencia de que tener un gran grupo familiar va a significar tener algunos hijos con menor coeficiente intelectual."

En todo caso, los autores del trabajo aclaran que esta conclusión es válida para aquellos países en que los padres de familia cuentan con los medios necesarios para dar una adecuada alimentación y cuidados a todos sus hijos, independientemente de si sean uno o diez.