Esta
entidad se comenzó a describir desde 1988, tanto en adultos como
en niños, quienes presentan un cuadro clínico producido por
exotoxina A del estreptococo del grupo A. Se caracteriza por
exantema e hiperemia de mucosas, hipotensión y compromiso
hemodinámico con evolución rápida a shock severo con
insuficiencia renal aguda, coagulación intravascular diseminada y
síndrome de dificultad respiratorio del adulto con una mortalidad
del 70%. También pueden presentar focos localizados de infección
como celulitis o fascitis necrotizante. La presencia de shock y
falla multisistémica precoz en el curso de la enfermedad
caracteriza al síndrome del shock tóxico y lo diferencia de otras
manifestaciones clínicas del estreptococo del grupo A. Para el
diagnóstico se recomienda obtener hemocultivos y cultivo de sitios
focales de infección. En la fascitis necrotizante la resonancia
magnética es útil para confirmar diagnóstico anatómico.
La
escarlatina puede ser leve, moderada o grave. Las formas graves
pueden ser sépticas o tóxicas. En la escarlatina quirúrgica el
foco de la infección estreptocóccica no es la garganta sino en una
herida infectada.