Las
lesiones iniciales son pápulas pequeñas que luego se convierten en
vesículas planas que contienen un líquido seroso con algunos
leucocitos pero con abundantes estreptococos del grupo A. La
vesícula es transitoria y de 2 a 3 mm de diámetro. Una vez se
rompe se cubre de la costra melisérica característica. No se
acompaña de fiebre, ni síntomas constitucionales. El impétigo
estafilocóccico se caracteriza por vesículas de más larga
evolución que dan origen a costras blanquecinas o grises. De las
lesiones se cultiva estafilococo (muy rara vez asociado a
estreptococo). No se recomienda obtener cultivos de lesiones de
impétigo, pues puede crecer tanto estreptococo como estafilococo y
esto no determina cuál es el patógeno primario.