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Profundizando en la detección
de los niños con problemas de dislexia, de acuerdo con los criterios de
la Asociación Británica de Dislexia y con otras fuentes, los signos que
pueden tener (algunos d ellos, no necesariamente todos) los niños según
la edad serían los siguientes:
Niños de Preescolar
(Educación Infantil)
- Historia Familiar de
problemas disléxicos (padres, hermanos, otros familiares)
- Retraso en aprender a
hablar con claridad
- Confusiones en la
pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética
- Falta de habilidad para
recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores
- Confusión en el
vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial
- Alternancia de días
"buenos" y "malos " en el trabajo escolar, sin razón aparente.
- Aptitud para la
construcción y los objetos y juguetes "técnicos" (mayor habilidad
manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de
inteligencia.), juegos de bloques, lego.
- Dificultad para aprender
las rimas típicas del preescolar
- Dificultades con la
palabras rimadas
- Dificultades con las
secuencias
Niños hasta 9 años
- Particular dificultad
para aprender a leer y escribir
- Persistente tendencia a
escribir los números en espejo o en dirección o orientación
inadecuada.
- Dificultad para
distinguir la izquierda de la derecha.
- Dificultad de aprender
el alfabeto y las tablas de multiplicar y en general para retener
secuencias, como por ejemplo los días de la semana, los dedos de la
mano, los meses del año.
- Falta de atención y de
concentración.
- Frustración, posible
inicio de problemas de conducta.
Niños entre 9 y 12 años
- Continuos errores en
lectura, lagunas en comprensión lectora.
- Forma extraña de
escribir, por ejemplo, con omisiones de letras o alteraciones del
orden de las mismas.
- Desorganización en casa
y en la escuela.
- Dificultad para copiar
cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.
- Dificultad para seguir
instrucciones orales.
- Aumento de la falta de
autoconfianza y aumento de la frustración.
- Problemas de comprensión
del lenguaje oral e impreso.
- Problemas conductuales:
impulsividad, corto margen de atención , inmadurez.
Niños de 12 años en
adelante.
- Tendencia a la escritura
descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.
- Inconsistencias
gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las
omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.
- Dificultad para
planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en
general.
- Tendencia a confundir
las instrucciones verbales y los números de teléfono.
- Gran dificultad para el
aprendizaje de lenguas extranjeras.
- Baja auto-estima
- Dificultad en la
percepción del lenguaje, por ejemplo en seguir instrucciones .
- Baja comprensión
lectora.
- Aparición de conductas
disruptivas o de inhibición progresiva. A veces, depresión.
- Aversión a la lectura y
la escritura.
La observación de que todos
los trastornos que desencadenan la dislexia no se dan siempre en su
totalidad, y de que sus manifestaciones no se dan siempre en su
totalidad, lleva a algunos autores a pensar que existen dos matices
distintos de la dislexia:
- Dislexia con
alteraciones fundamentalmente viso-espaciales y motrices, cuyas
características serían: escritura en espejo, confusiones e inversiones
al escribir, torpeza motriz, disgrafías
- Dislexia con
alteraciones fundamentalmente verbales y de ritmo, que se
caracterizaría por trastornos del lenguaje: dislalias, inversiones,
pobreza de expresión, poca fluidez verbal, comprensión baja de las
reglas sintácticas, dificultad para redactar y para relatar
oralmente...
Se cita a Ajuriaguerra como
autor clásico que haría corresponder estas dos clases de dislexias a
alteraciones funcionales o lesiones de uno u otro hemisferio cerebral:
las lesiones derechas se relacionarían con trastornos gnoso-práxicos,
viso-espaciales, apraxias constructivas, perturbaciones somato-gnósicas,
que se corresponderían con lo observado en el primer tipo de dislexia ,
mientras que las lesiones izquierdas están más relacionadas con los
trastornos de las funciones simbólicas (trastornos del lenguaje, alexia,
agnosia para los colores, etc..)
En mi práctica considero que hay todo un continuo y una gran variación
individual en la aparición de síntomas y debo de insistir en que a mi
parecer lo fundamental es la aparición de dificultades en lecto-escritura
en ausencia de explicación clara alternativa. Hay desde luego aparición
de signos característicos y características de personalidad frecuentes,
pero los estudios sistemáticos no dan un perfil único diferenciador.
Es cierto por otro lado, como indicábamos más arriba e indica la
asociación británica, que el niño disléxico presenta características de
personalidad que a veces se atribuyen a otra cosa, pero que tienen que
ver con su problema de aprendizaje, a veces como causa y otra como
consecuencia.
Así, es característico que destaquen estos niños por la falta de
atención. Debido al esfuerzo intelectual que tiene que realizar para
superar sus dificultades perceptivas específicas, suelen presentar un
alto grado de fatigabilidad, lo cual produce una atención inestable y
poco continuada. Por esta causa, los aprendizajes de lectura y escritura
les resultan áridos, sin interés, no encontrando en ellos ninguna
motivación que atraiga su atención. Este problema se agudiza con el
tiempo si el aprendizaje de la lecto-escritura se retrasa, pues el
trabajo escolar exige cada vez más de estas habilidades y el niños se
distancia cada vez más de lo que ocurre en el aula. En ocasiones
compensa un tanto su dificultad, si se le consigue motivar, mediante la
atención auditiva a lo que se dice en el aula, en niños con alta
capacidad intelectual, para que aprenda por esta vía. Pero en general se
produce:
Desinterés por el estudio, en especial cuando se da un medio familiar
y/o escolar poco estimulantes. Sus calificaciones escolares son bajas y
con frecuencia son marginados del grupo y llegan a ser considerados (y a
considerarse a sí mismos) como niños con retraso intelectual.
La posición de la familia y con harta frecuencia, de los profesores es
creer que el niño tiene un mero retraso evolutivo (o intelectual en
casos extremos) o bien, lo más frecuente, que es un vago, lo que se le
reprocha continuamente, con consecuencias funestas para la personalidad
del niño, que se rebela frente a la calificación con conductas
disruptivas para llamar la atención o se hunde en una inhibición y
pesimismo cercanos a la depresión. Se producen aveces también mecanismos
compensatorios como se describen a continuación:
Inadaptación personal. Es frecuente encontrar en los niños disléxicos
una serie de rasgos que denotan cierto desajuste emocional, que en
estudios realizados y en mi práctica aparecen tres rasgos
característicos: sentimiento de inseguridad, compensado por una cierta
vanidad y falsa seguridad en sí mismos y en ocasiones terquedad para
entrar en el trabajo y la motivación que requieren los tratamientos. En
general la franqueza, la explicación de su problema, la incidencia en
que su capacidad intelectual es normal o superior, ayudan a crear un
clima que favorece la intervención del terapeuta. La dificultad estriba
en generalizar esa actitud positiva al resto del entorno de los niños:
familia y escuela.
Precisamente donde la dislexia se manifiesta de una forma concreta,
donde se suelen empezar a detectar los síntomas y los problemas, es en
la escuela , precisamente en las materias que inician fundamentalmente
el aprendizaje, la lectura y la escritura, y en ocasiones también afecta
el problema a los aprendizajes del cálculo apareciendo una discalculia,
si bien en mi práctica esto es menos frecuente, en especial en los
comienzos, con la suma y la resta y los primeros números, pero aparece
con más frecuencia el problema al iniciarse la resta llevando, tener que
memorizar las tablas de multiplicar y aprender la escritura numérica y
con letras de grandes números.
En esta primera etapa aparecen muchos niños que presentan síntomas que
aveces se consideran característicos de los disléxicos, tales como
incipiente escritura en espejo, inversiones... La dificultad en este
nivel es la de distinguir a niños que comenten errores normales en una
primera etapa de aprendizaje, de los verdaderos disléxicos cuyos
problemas son más profundos y permanentes.
Según va creciendo, el niño va presentando unos problemas, que dentro de
la amplia variación individual para estructurarlos, predominar unos
sobre otros, etc... caracterizan aproximadamente a ciertos niveles de
edad.
En algunos estudios se agrupan los niños con este problema en tres
niveles de edad o más bien de etapas de evolución. En general el niño
disléxico al superar las dificultades de un nivel, se encuentra con las
dificultades propias del siguiente nivel. Sin embargo, una reeducación
adecuada hace en general que las dificultades se atenúen, se enfrenten
con mayor facilidad o pueden no aparecer, en función de la dificultad
intrínseca del niño, nivel de motivación, éxito de la reeducación....
Niños en
edades comprendidas entre los 4 y los 6 años
Este período coincide con la etapa preescolar, actualmente es el segundo
ciclo de la educación infantil. Los niños se inician en la adquisición
de la lectura y la escritura, mediante ejercicios preparatorios, pero
todavía no se puede hablar de lectura y escritura como tales salvo al
final del período. En este nivel se puede hablar de predislexia ,
posible predisposición a que aparezca el trastorno o indicios que hacen
temer que se vaya a producir el problema. Las alteraciones tienden a
aparecer más en la esfera del lenguaje:
Dislalias
Omisiones de fonemas, principalmente en las sílabas compuestas e
inversas . Ocurre a veces también la omisión del último fonema. Así el
niño dice "bazo" por "brazo", cuando no hay rotacismo o dislalia de la
"r". O dice "e perro" omitiendo la "l" en vez de decir "el perro".
Confusiones de fonemas que a veces van acompañadas de lenguaje borroso.
Puede hablar claro si se le invita a hablar despacio, pero su lenguaje
espontáneo es confuso.
Inversiones, que pueden ser de fonemas dentro de una sílaba o de sílabas
dentro de una palabra . Por ejemplo: "pardo" por "prado" y "cacheta" por
"chaqueta"
En general, pobreza de vocabulario y de expresión, junto a comprensión
verbal baja.
Además de las alteraciones de lenguaje, se observa también
frecuentemente:
Retraso en la estructuración y reconocimiento del esquema corporal
Dificultad para los ejercicios sensorioperceptivos: distinción de
colores, formas, tamaños, posiciones,...
Torpeza motriz, con poca habilidad para los ejercicios manuales y de
grafía. Si se observa con detenimiento, se suele dar falta de
independencia segmentaria, dificultad de mover independientemente las
distintas articulaciones.
Movimientos gráficos de base invertidos. Nuestra grafía requiere el giro
en sentido contrario a las agujas del reloj , pero hay niños que los
hacen en el mismo sentido de las agujas.
Al final del período, si consigue aprender letras y números,
memorizarlos y distinguirlos, parece la escritura en espejo de letras y
números, las inversiones, las confusiones, la falta de alineación de la
escritura el tamaño inconstante de las grafías
Cuando se ha aprendido la técnica lectora se notan vacilaciones,
omisiones, adiciones, confusiones de letras con simetrías, dificultades
de las descritas arriba a nivel oral a la hora de escribir.
Niños de edades comprendidas entre los 6 y los 9 años
Este período abarca los años iniciales de la enseñanza primaria,
aproximadamente hasta el 4º de primaria. Es un período crucial de los
niños con este problema. En estos primeros cursos se presta especial
atención a la adquisición de las denominadas técnicas instrumentales
(lectura, escritura, cálculo) que deben ser manejadas con cierto dominio
y agilidad al final, como instrumentos de base de futuros aprendizajes.
En estos niveles de edad es cuando con más frecuencia se detecta el
problema y se solicita la ayuda del especialista. Siempre que o bien
padres o profesores o alguien del entorno o el psicólogo escolar encauce
adecuadamente el problema y no lo atribuyan a inmadurez, pereza, falta
de voluntad, deficiencia mental o cualquier otra atribución alternativa
para "explicar" el problema.
En el lenguaje, las dislalias y omisiones del período anterior se suelen
haber superado o están en fase de superación, más fácilmente si se han
abordado a tiempo y no responden a una dislalia verdadera, a veces de
más difícil superación inicial o espontánea. Sin embargo las inversiones
y confusiones de fonemas aumentan. Se observa expresión verbal pobre y
dificultad de aprender palabras nuevas, en especial los polisílabos, las
palabras nuevas o las fonéticamente complicadas. En general el
rendimiento en las áreas lingüísticas es bajo. Pese a ello, si se le
explican las cosas verbalmente es más capaz de aprender que si se le
exige que adquiera los conocimientos mediante la lectura o la escritura
repetida.
Michel Lobrot considera que una de las dificultades de los disléxicos
está en la función de repetición. El exceso de actividades repetitivas
en el aula los aburre particularmente, más cuando el avance del
conocimiento no se produce por estas vías y no se realiza el refuerzo
adecuado.
En la lectura
Las confusiones se producen sobre todo en las letras que tienen cierta
similitud morfológica o fonética. Por ejemplo a y o en las vocales
manuscritas, a y e en las vocales impresas, u abierta y o a nivel
fonético. A nivel fonético se produce también la confusión entre p,b y m
y en ocasiones confusión también con la n.
Existe también con frecuencia la confusión entre letras que gráficamente
se diferencian por su simetría o pequeños detalle, en especial en letra
de imprenta. Así: d/b; p/q; b/g; u/n; g/p; d/p. A esta confusión la
llaman algunos autores, confusión estática
Se producen de otro lado omisiones de letras, adiciones, principalmente
a final de palabra y en sílabas compuestas. Por ejemplo carte por
cartel, pelo por pelos ten por tren...
En las sílabas se producen sobre todo inversiones , reiteraciones y
omisiones. Las inversiones pueden ser por cambio de orden de las letras
dentro de una sílaba directa: lapa por pala, o en una sílaba inversa,
como por ejemplo rapa por arpa. Pero es más frecuente la inversión de
letras que forman parte de una sílaba compuesta, trabada o sinfón, que
de las tres maneras se denomina. Así, por ejemplo, pader por padre o
barzo por brazo.
En otras ocasiones se cambia el orden de las sílabas dentro de la
palabra, en especial cuando son sílabas compuestas, así por ejemplo,
drala por ladra. Esto es lo que recibe el nombre de inversiones
dinámicas.
Se producen también reiteraciones de sílabas: cocicina por cocina.
Otro de los errores frecuentes es la omisión de sílabas, si bien se
produce en menor grado que las omisiones de letras y afecta sobre todo a
palabras largas con sílabas compuestas, que se "apocopan" por parte del
niño con dificultades de lectura.
En las palabras se producen : omisiones, reiteraciones y sustituciones
de una sílaba por otra que empieza por la misma sílaba o tiene un sonido
parecido, por ejemplo, lagarto por letargo. A veces la palabra sólo
tienen común la primera letra. Lo que ocurre es que el disléxico no
tiene la capacidad de "prever" lo que viene a continuación, capacidad
que los buenos lectores sí tienen y que tiene que ver con los
movimientos sacádicos de los ojos al leer.
En aspectos generales dentro de la lectura, además de los problemas
concretos citados se observan unas características bastante típicas que
deben guiar enseguida las sospechas hacia una posible dislexia:
Falta de ritmo en la lectura
Lentitud en ocasiones exasperante. Muchas veces, como precaución, leen
en voz baja antes de leer en voz alta para asegurarse la corrección, lo
que no suelen conseguir y añade lentitud a la lectura.
Falta de sincronía de la respiración con la lectura, que tiene que ver
con:
Los signos de puntuación no se usan para las pautas que están previstos,
con lo que se amontonan las frases o se cortan sin sentido.
Hay una dificultad en seguir la lectura, que se manifiesta en saltos de
línea al acabar cada línea, pérdidas de la continuidad de la lectura en
cuanto levanta la vista del texto. Esto hace que en muchas ocasiones
vuelva a comenzar a leer la misma línea.
Cuando se consigue la lectura correcta es mecánica, no se produce apenas
comprensión de lo leído.
Un ejemplo ilustrativo es el siguiente:
"Ya llególa primavera.
Por eso los sapos, desoiden desu letrago invierno y sale al sol que
dejando estoy no se para menos, hacerme eso que no pruebo bocao."
Si lo comparamos con el texto que reproducimos a continuación se verá
que hay omisiones, falta de puntuación, uniones y separaciones
inadecuadas, omisiones de porciones enteras de la lectura. Cuando se le
pregunta al niño por el tema de la lectura, dice: "Algo de un sapo"
El texto completo era:
Ya llegó la primavera.
Por eso, don Sapo , despierta de su letargo invernal y sale al sol.
"¡Qué delgado estoy! Pero ¡no es para menos! ¡Hace meses que no pruebo
un bocado!
Me parece que el traje viejo me queda grande. No importa, ya se caerá y
tendré otro, último modelo. No crean que soy derrochón . Para que vean
que no lo soy, me comeré el traje viejo apenas se caiga."
En la escritura
En ocasiones se producen inversiones de letras en espejo. En algunos
casos, se llega a producir una escritura total en espejo.
La alteración de la dirección de los óvalos tiende a dar una escritura
vacilante e irregular, a veces las letras están hechas de trazos sueltos
y en ocasiones, pese a una letra de apariencia correcta se observa
lentitud y algunos fallos debido ala inversión de los giros, que el niño
ha sobrecompensado con dobles giros, trazados peculiares, etc...
Presenta en muchas ocasiones confusiones de letras que se parecen por la
grafía o por el sonido.
Se suelen presentar omisiones similares a las que se dan en su lectura,
de letras, sílabas o palabras.
Mezcla de letras mayúsculas con minúsculas
Inversiones de letras, sílabas o palabras, pero lo más frecuente son las
inversiones en las sílabas compuestas o inversas.
Se producen agrupaciones y separaciones incorrectas, partiendo palabras
o uniendo varias palabras en una sola:
" y enlacoruña viaunas olas muigrandes y mecudrian"
Mala elaboración de las frases y escritura confusa por las alteraciones
de tamaño descritas y la unión en ocasiones de varios de los problemas a
los que se han aludido en los párrafos anteriores.
En general en la escritura encontramos además una serie de
características:
- Torpeza y
coordinación manual baja.
- Postura
inadecuada, tanto del niño como de la hoja de papel.
- Tonicidad
muscular inadecuada, que puede ser por falta de presión o por exceso
de la misma.
Las alteraciones
gráficas afectan también obviamente a los números, sin que se pueda
hablar de una discalculia. Se da también la escritura en espejo de los
números aislados, en especial algunos de ellos con más frecuencia
(5,7,3,9/6 )
Se dan inversiones de cifras en números de dos cifras, 24/42. Con
números de tres o más cifras se hace más frecuente. Encuentran gran
dificultad en diferenciar 104 de 140
Tienden a confundir números de sonido semejante (60/70), en mayor medida
que la población normal.
Trastornos de carácter espacio-temporal son:
Dificultades de seriación, como hemos apuntado más arriba. Se
manifiestan por ejemplo en los pasos de una decena a otra y en las
seriaciones en sentido inverso, descendente.
Hay casos extremos con gran retraso en el aprendizaje de la serie de los
100 primeros números.
Las dificultades gráficas y de orientación espacial se unen para dar un
aspecto desordenado a las operaciones, dificulta una correcta alineación
de las cifras en las operaciones, tienden en ocasiones a empezar las
operaciones por la izquierda.
Niños mayores de 9
años
La variabilidad que el trastorno presenta en las características
individuales que acompañan al problema fundamental de dificultad lecto-escritora,
se hace mayor a medida que el niño crece, ya que la manera de
interactuar los distintos elementos personales y del entorno aumenta en
amplitud y complejidad.
Hay algunos factores que influyen en el estado del problema en esta
edad:
- El nivel
mental. Los niños con una capacidad intelectual alta, encuentran a
veces la forma de superar los problemas, en especial si han recibido
atención especializada, y/o apoyo familiar, a veces en forma de repaso
insistente a nivel oral cuando se dan cuenta intuitivamente que pueden
compensar su dificultad de comprensión lectora de ese modo.
- La gravedad de
la dislexia. Las alteraciones profundas son más difíciles de superar
que las leves. Según algunos autores la dislexia forma un continuo con
la disfasia, un trastorno del área del lenguaje más profundo y con un
mayor correlato con disfunciones cerebrales. Hay disléxicos que
mantienen su dificultad de adultos pese al tratamiento.
- El diagnóstico
precoz y la reeducación adecuada aumenta las posibilidades de que el
trastorno se supere.
- La eficaz
colaboración de la familia y el profesorado en el tratamiento,
teniendo en cuenta la motivación y el aumento de la autoestima como
factores de vital importancia en el mantenimiento y éxito del
tratamiento.
En la consulta
aparecen niños con características típicas de la etapa anterior,
fundamentalmente por no haber recibido adecuado tratamiento, por
diagnóstico equivocado, falta de continuidad del trabajo terapéutico,
dificultades de diverso tipo en el desarrollo del mismo...
Los trastornos típicos de esta edad y que a veces permanecen son
:
Dificultades para elaborar y estructurar correctamente las frases, para
estructuras relatos y por lo tanto para exponer conocimientos de una
forma autónoma. Dificultad para expresarse con términos precisos.
Dificultad en el uso adecuado de los tiempos del verbo. En general
continua la pobreza de expresión oral. La comprensión verbal continúa en
desnivel con la capacidad intelectual.
En la lectura es frecuente que se queden en un nivel de lectura
vacilante-mecánica, con lo que no encuentran gusto alguno en la lectura
y no se motivan en los aprendizajes escolares ni en la lectura como
distracción o complemento. El esfuerzo del niño, cuando lo hace, se
pierde en gran parte en descifrar las palabras, se cansa, y tiene gran
dificultad para abstraer el significado de lo que lee.
En ocasiones se detecta que la lectura silenciosa, para sí, le resulta
más eficaz que la lectura en voz alta, donde las dificultades se
manifiestan de forma más patente.
Permanece la dificultad en las seriaciones. Esto se manifiesta en la
dificultad de uso del diccionario. Les cuesta aprender la ordenación
alfabética de las letras. Además les cuesta recordar la ordenación de
las letras dentro de la palabra, lo que unido a las dificultades
ortográficas que suelen tener, da como resultado esa gran dificultad en
el uso del diccionario.
En la escritura, siguen presentando cierta torpeza en el aspecto motriz.
Es frecuente el agarrotamiento y el cansancio motriz, dado el
sobreesfuerzo que le requiere la escritura a nivel gráfico, comprensivo,
ortográfico y de ordenación en el papel. Se llega a dar una especie de
fobia hacia la escritura, que dificulta el tratamiento y que hay que
superar en las fases iniciales del mismo. En la lectura se da también
esa posición de rechazo sistemático cuasi-fóbico de la esa actividad tan
negativamente cargada.
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mayor medida que en otros usos de la escritura. A ello se une la
dificultad para ordenar las frases, para puntuar con corrección y
expresarse con los términos precisos. Es una versión aumentada de su
dificultad de expresión oral.
En otras materias además de la lectura, la escritura y el cálculo, se
observan dificultades que tienen que ver con las características
descritas, como la desorientación espacio-temporal. Así, en historia les
cuesta captar la sucesión temporal y la duración de los períodos. En
geografía tienen gran dificultad para localizar y en especial para
establecer las coordenadas geográficas y los puntos cardinales. En
geometría se producen grandes dificultades por su relación directa con
la estructuración espacial.
Como hemos comentado en otros lugares, pese a la reeducación en algunos
casos la dislexia de forma atenuada hasta la edad adulta: les cuesta
automatizar las nociones espaciales y temporales, su lectura no llega
alcanzar nunca una gran rapidez y su expresión oral no suele ser muy
fluida. Esto no impide el desarrollo profesional, incluso a nivel
universitario.
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