| Diabetes Mellitus Tipo 1 para pacientes recién diagnosticados | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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Información general Información a los padres Tener un hijo diagnosticado de diabetes tipo 1 es, sin duda, un hecho trascendental en la vida, que no volverá a ser la misma. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la diabetes no tiene que ser un obstáculo en las expectativas de vida del niño o joven, y que pueden realizar las mismas cosas que el resto de los chicos o chicas de su edad. El diagnóstico de diabetes en un hijo crea muchas incógnitas respecto a su futuro. Si no se conoce la enfermedad, si no hay antecedentes familiares, como ocurre en la mayoría de los casos, aparecen muchas incertidumbres, miedos y dudas. En este momento, es muy importante contar con el respaldo profesional del diabetólogo y su equipo de educadores, que explican la enfermedad, proporcionan pautas de alimentación, suministro de insulina, mediciones de glucosa, etc, que facilitan el camino hacia la normalización de la vida familiar. En ese momento, también, es importante contar con el testimonio y el apoyo de otros padres que han sufrido antes la misma experiencia y que probablemente nos ayudarán a entender que un niño con diabetes puede llevar una vida normal, sin apenas diferencias con el resto de los niños. Cuando debuta un niño con diabetes en una familia en la que no existían antecedentes previos de la enfermedad, surge, con frecuencia, un sentimiento de culpabilidad que de algún modo puede hacer sentir a los padres responsables de la diabetes de su hijo. Es preciso insistir, en este momento, que los padres no son en ningún caso responsables de la diabetes de sus hijos. Cuando un hijo ha sido diagnosticado de diabetes, los padres pueden, lógicamente, plantearse cuál es el riesgo que tienen sus otros miembros de la familia de desarrollar también la enfermedad. Se ha establecido una tabla de riesgo a partir de varios trabajos publicados a principios de la década de los 90, que es la siguiente: Riesgo relativo de otros miembros de la familia
Una vez que el niño ha recibido la primera asistencia y la familia va recuperando la normalidad, es importante informar en la escuela acerca de la nueva situación, facilitando a los profesores una información básica que les permitirá entender los cuidados que el niño puede necesitar en la escuela. Este apartado se contemplará en diabetes en la escuela. En aquellas ocasiones en las que sea necesario dejar al niño en casa con alguna persona a su cuidado, se le deben dar algunas nociones de los cuidados que el niño necesita Información a los niños y jóvenes Quizá la pregunta que con más frecuencia puede aparecer en el niño o joven con diabetes es: ¿Porqué yo?. Realmente, nadie puede contestar a esa pregunta, porque, a pesar de los amplios conocimientos que se tienen acerca de los mecanismos por los que se produce la diabetes, no se sabe el motivo de que afecte a determinadas personas y a otras no. La frecuencia de la enfermedad es tan alta que es rara la persona que no tiene algún conocido con diabetes. Y desde luego, el tener diabetes no es, en ningún caso, motivo para sentirse avergonzado de ello. Tener diabetes supone incorporar a la rutina diaria una serie de tareas adicionales a las propias del niño o joven: Hay que ponerse insulina varias veces al día, hacerse mediciones de glucosa y seguir ciertas recomendaciones a la hora de realizar deportes y en la alimentación. Pero es importante tener en cuenta, que la diabetes no tiene que detener, prácticamente, ninguna de las actividades que se hacían antes de que ésta surgiera. La manera más eficaz de asimilar el manejo de la diabetes, es incorporarla a la normalidad, hacer que las tareas diarias que requiere el tratamiento sean integradas en la dinámica normal del día a día. Alcanzar la normalización de la diabetes dentro de la propia vida, es uno de los hitos que facilitarán el camino hacia el buen control de la enfermedad. A compañeros o amigos puede ser interesante informarles de que la diabetes no es una enfermedad contagiosa, que no se trasmite, y no debe existir ninguna preocupación acerca de ello. |