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Diabetes Mellitus Tipo 1
 

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¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad en la que el cuerpo es incapaz de usar y almacenar apropiadamente la glucosa, lo que provoca su permanencia en sangre en cantidades superiores a las normales. Esta circunstancia altera, en su conjunto, el metabolismo de los hidratos de carbono, los lípidos y las proteínas.

Ver la sección: clasificación de la diabetes

La diabetes mellitus tipo 1 es una enfermedad que aparece, generalmente, en personas de menos de 30 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Su característica principal es la incapacidad del cuerpo para producir insulina, la hormona que hace posible la utilización de la glucosa por parte de las células del organismo.

¿Porqué se produce la diabetes tipo 1?

El proceso de desarrollo de la diabetes tipo 1 es gradual, pudiendo ser necesarios varios años antes de que se manifieste clínicamente. La enfermedad se desarrolla por el ataque del sistema inmune contra las propias células beta del páncreas, encargadas de producir la insulina. Este proceso parece tener varias etapas: 

  • Hay, primero, una susceptibilidad o predisposición genética, en la que parece haber implicados varios genes.

  • Además, parece necesario que ocurra un factor desencadenante ambiental (infección viral, estrés, toxinas, etc.), tras el cual, aparece el proceso inmunológico frente a las propias células beta, que son destruidas.

La reacción inmunológica está mediada por anticuerpos (reacción humoral) y células (reacción celular), habiéndose detectado autoanticuerpos frente a proteínas presentes en la superficie de las células beta, como la descarboxilasa del ácido glutámico (GAD), que es similar a una proteína del virus Coxsackie B, potencialmente implicado en el desarrollo de la diabetes. Otros anticuerpos incluyen: los IA2, dirigidos contra una fosfatasa presente en el interior de las células beta; y, anticuerpos contra la propia insulina. Estos anticuerpos pueden ser detectados en el suero de los pacientes meses y años antes del desarrollo de la enfermedad, y se han convertido en marcadores de un estado conocido como prediabetes. 

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes, y porqué se producen?

Los alimentos digeridos en el estómago y el intestino son transformados a glucosa, aminoácidos y lípidos. Una vez que la glucosa pasa a la sangre, se convierte en la fuente principal de energía de la mayoría de las células del organismo. Para que pueda ser introducida y utilizada eficazmente por las células, la glucosa necesita de la ayuda de la insulina, producida por las células beta del páncreas. La entrada de la glucosa dentro de las células hace que caiga su nivel en sangre (glucemia).

Cuando existe una deficiencia de insulina, la glucosa es incapaz de entrar en las células del organismo y permanece en la sangre, elevando su nivel por encima de los límites normales. Al mismo tiempo, las células, en las que no ha entrado la glucosa, sufren la falta de su principal fuente de energía.

Al carecer las células de su principal fuente de energía, el paciente se encuentra excesivamente cansado, con desproporcionada sensación de hambre (polifagia) y progresiva pérdida de peso. Por otra parte, la glucosa que se mantiene en exceso en sangre, supera la capacidad del riñón para retenerla y se empieza a perder por orina, acompañada por una cantidad de agua excesiva, lo que provoca que el paciente orine más de lo normal (poliuria) y pierda un exceso de líquido, que le lleva a tener que beber agua en exceso (polidipsia). Cuando esta situación se mantiene en el tiempo, sin corregirse mediante el suministro de insulina, puede aparecer un cuadro de cetosis y coma, en el que el paciente tiene un grave riesgo vital.

Signos y exámenes   

Se puede utilizar un análisis de orina para detectar glucosa y cetonas producto de la descomposición de las grasas. Sin embargo, una prueba de orina no diagnostica diabetes por sí sola. Para este diagnóstico se utilizan las siguientes pruebas de glucosa en sangre:

Los pacientes con la diabetes tipo I generalmente desarrollan síntomas en un período de tiempo corto y la condición frecuentemente se diagnostica en un centro de atención de emergencia. Además de tener los niveles altos de glucosa, los diabéticos de tipo 1 con la enfermedad en estado agudo tienen altos niveles de cetonas.

Las cetonas son producidas por la descomposición de la grasa y el músculo y son tóxicas en altos niveles. Las cetonas en la sangre ocasionan una condición llamada "acidosis" (bajo pH en la sangre). Con las pruebas de orina se detectan tanto los niveles de glucosa como de cetonas. Los niveles de glucosa también son altos.

Tratamiento  

La diabetes no es curable. El objetivo inmediato del tratamiento es estabilizar el azúcar en la sangre y eliminar los síntomas producidos por el alto nivel de azúcar en la sangre. El objetivo, a largo plazo, es prolongar la vida, mejorar la calidad de vida, aliviar los síntomas y prevenir las complicaciones a largo plazo como la enfermedad cardíaca y la insuficiencia renal.

SE RECOMIENDA APRENDER ESTAS HABILIDADES

Las habilidades básicas para el manejo de la diabetes ayudarán a prevenir la necesidad de atención de emergencia y entre ellas se encuentran:

  • Cómo reconocer y tratar los niveles bajos (hipoglicemia) y altos (hiperglicemia) de azúcar en la sangre
  • Qué comer y cuándo comer
  • Cómo tomar la insulina o los medicamentos orales
  • Cómo medir y registrar la glucosa en sangre
  • Cómo probar las cetonas en la orina (únicamente para la diabetes tipo 1)
  • Cómo ajustar el consumo de insulina y/o de alimentos según los cambios en los hábitos alimenticios y de ejercicio
  • Cómo manejar los días en que se está enfermo
  • Dónde comprar suministros para diabéticos y cómo almacenarlos

Después de aprender las bases sobre el cuidado de la diabetes, se debe aprender la manera como esta enfermedad puede ocasionar problemas de salud a largo plazo y la manera de prevenirlos. Las personas con diabetes necesitan revisar y actualizar su conocimiento, ya que constantemente se están desarrollando nuevas investigaciones y mejores maneras de tratar la enfermedad.

DIETA

El diabético debe trabajar estrechamente con su médico para aprender cuántas grasas, proteínas y carbohidratos necesita para su dieta. Los planes específicos de comida deben estar adaptados a sus hábitos y preferencias. Las personas con diabetes tipo I deben comer más o menos a la misma hora todos los días y tratar de ser consistentes con el tipo de alimentos que eligen. Esto ayuda a prevenir que los niveles de azúcar se eleven o bajen demasiado. Los diabéticos tipo II deben seguir una dieta bien balanceada y baja en grasas.

Un dietista certificado puede ayudar en la planificación de las necesidades en la dieta.

El manejo del peso es importante para lograr el control de la diabetes. Algunas personas con diabetes tipo 2 pueden suspender los medicamentos después de bajar el exceso de peso, aunque la diabetes aún esté presente.

CÓMO ADMINISTRARSE INSULINA O TOMAR LA MEDICACIÓN ORAL

Los medicamentos para tratar la diabetes incluyen la insulina y las píldoras para reducir los niveles de glucosa, denominados hipoglicémicos orales. Los cuerpos de las personas con diabetes tipo 1 no pueden producir su propia insulina, por lo que tienen que inyectarse la insulina todos los días. Los cuerpos de las personas con la diabetes tipo 2 producen la insulina, pero no la utilizan de manera efectiva.

La insulina no está disponible en forma oral. Se suministra mediante inyecciones que por lo general, se requieren de una a cuatro veces por día. Algunas personas usan una bomba de insulina que se lleva permanentemente y entrega un flujo estable de insulina durante todo el día.

Hay diversos tipos de preparaciones de insulina, los cuales se diferencian en la manera rápida como comienzan a hacer efecto y la duración del efecto. Algunas veces, se mezclan diferentes tipos de insulina en una sola inyección. El médico experto es quien debe determinar el tipo de insulina a utilizarse, las dosis y el número de inyecciones diarias.

A las personas que necesitan insulina, los médicos y los educadores en diabetes les enseñan a autoinyectarse.

A diferencia de la diabetes tipo 1, la diabetes tipo 2 puede responder al tratamiento con ejercicio, dieta y/o medicamentos orales. Existen varios tipos de agentes hipoglicémicos orales que reducen el nivel de glucosa en la diabetes tipo 2. Se clasifican en tres grupos a saber:

  • Medicamentos que incrementan la producción de insulina por parte del páncreas, entre los cuales se encuentran: el Amaryl, Glucotrol y Glucotrol XL, Micronase, Diabeta, Glynase, Prandin y Starlix.
  • Medicamentos que incrementan la sensibilidad a la insulina, entre los cuales están: Glucophage, Avandia y Actos.
  • Medicamentos que retardan la absorción de la glucosa por parte del intestino, entre los cuales están la Precose y el Glyset.

La mayoría de los diabéticos tipo 2 requerirán más de un medicamento para un buen control del azúcar en la sangre en los tres primeros años de comenzar el medicamento. Se pueden combinar diferentes grupos de medicamentos orales o se puede utilizar insulina junto con medicamentos orales.

A veces, las personas con diabetes tipo 2 ya no necesitan medicamentos si pierden peso y aumentan su actividad debido a que cuando alcanzan su peso ideal, su propia insulina y una dieta cuidadosa pueden controlar sus niveles de glucosa sanguínea.

No se sabe si el uso de los agentes hipoglicémicos durante el embarazo es seguro; las mujeres que padecen diabetes tipo 2 y toman estos medicamentos deben cambiar a insulina durante el embarazo y mientras estén lactando.

La diabetes gestacional se trata con dieta e insulina.

AUTOEXÁMENES:

El automonitoreo de la glucosa en la sangre se hace verificando el contenido de glucosa en una gota de sangre. La prueba regular le informa al paciente qué tan bien están funcionado la dieta, el ejercicio y los medicamentos para controlar la diabetes.

Los resultados pueden servir para ajustar las comidas, la actividad o los medicamentos a fin de mantener los niveles de azúcar en sangre dentro de un rango apropiado. Además, dichos resultados le suministran información valiosa al médico e identifican los niveles bajos y altos de azúcar en sangre antes de que se desarrollen problemas serios.

La Asociación Estadounidense para la Diabetes ( American Diabetes Association) recomienda que los niveles de azúcar en la sangre previos a las comidas bajen a un rango de 80 a 120 mg/dl, los niveles de azúcar en la sangre a la hora de dormir bajen a un rango de 100 a 140 mg/dl. El médico puede adaptar esto dependiendo de las circunstancias de cada paciente.

El paciente también debe preguntarle a su médico la frecuencia para controlar su nivel de la hemoglobina A1c (HbA1c). La HbA1c es una medida del promedio de glucosa en sangre durantes los dos o tres meses previos. Es un modo muy útil de controlar la respuesta general del paciente al tratamiento para la diabetes a lo largo del tiempo. Una persona sin diabetes tiene un nivel de HbA1c de alrededor del 5%. Las personas con diabetes deben tratar de mantenerlo por debajo del 7%.

La prueba de cetonas es otra de las pruebas que suele utilizarse en los diabéticos tipo 1. Las cetonas se acumulan en la sangre cuando no hay suficiente insulina en la diabetes tipo 1 y finalmente se "vierten" en la orina. La prueba de cetonas se hace en una muestra de orina. Los niveles altos de cetonas pueden producir una condición grave llamada cetoacidosis. La prueba de cetonas suele realizarse bajo las siguientes circunstancias:

  • Cuando el nivel de azúcar está por encima de 240 mg/dl
  • Durante una enfermedad aguda (como neumonía, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular)
  • Cuando se presentan náuseas o vómitos
  • Durante el embarazo

ACTIVIDAD FÍSICA

El ejercicio regular es particularmente importante para las personas diabéticas, porque ayuda a controlar la cantidad de azúcar en la sangre, a perder peso y controlar la presión sanguínea alta. Los diabéticos que hacen ejercicio tienen menos probabilidades de experimentar un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular que los que no lo hacen regularmente. Antes de iniciar un programa de ejercicios, el diabético debe ser evaluado por un médico.

Algunas consideraciones acerca del ejercicio son:

  • Escoger una actividad física que el paciente pueda disfrutar y que sea apropiada para su nivel de salud actual
  • Ejercitarse en lo posible todos los días y a la misma hora
  • Verificar los niveles de glucosa en sangre, antes y después del ejercicio
  • Llevar alimentos que contengan un carbohidrato de acción rápida en caso de que el paciente se ponga hipoglicémico durante o después del ejercicio
  • Portar una tarjeta de identificación como diabético y un teléfono portátil o monedas para hacer una llamada en caso de emergencia
  • Beber líquidos adicionales que no contengan azúcar antes, durante y después del ejercicio

Los cambios en la intensidad y duración del ejercicio pueden exigir modificaciones en la dieta o en los medicamentos para mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de un rango apropiado.

CUIDADO DE LOS PIES:

Las personas con diabetes están en riesgo de sufrir lesiones en los pies debido a la probabilidad de daño a los vasos sanguíneos y a los nervios, y a la disminución de la capacidad para combatir la enfermedad. Los problemas con el flujo sanguíneo y el daño a los nervios puede hacer que no se perciba una lesión en los pies hasta cuando se desarrolle infección. Puede presentarse muerte de la piel y otro tejido.

Si no se trata, es posible que sea nececario amputar el pie afectado. La diabetes es la condición que más comúnmente lleva a amputaciones.

Para prevenir las lesiones en los pies, los diabéticos deben adoptar una rutina diaria de revisión y cuidado de los pies, de la siguiente manera:

  • Revisarse los pies cada día e informar de cualquier úlcera, cambio o signo de infección.
  • Lavarse los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave y luego secarlos muy bien.
  • Suavizar la piel seca con una loción o con vaselina.
  • Protegerse los pies con zapatos cómodos, que no sean ajustados.
  • Ejercitarse a diario para promover una buena circulación.
  • Visitar a un podiatra para que identifique problemas en los pies o para que extirpe callos o clavos en los mismos.
  • Quitarse los zapatos y las medias durante la visita al médico y recordarle que los examine.
  • Dejar de fumar, pues el consumo de tabaco empeora el flujo de sangre a los pies.

Grupos de apoyo   

Para obtener información adicional, ver recursos para la diabetes.

Expectativas (pronóstico)   

Los riesgos de las complicaciones a largo plazo por la diabetes se pueden reducir.

En los Ensayos Clínicos sobre las Complicaciones y Control de la Diabetes (Diabetes Control and Complications Trial, DCCT) ) se estudiaron los efectos del control estricto del nivel de azúcar en la sangre sobre las complicaciones en la diabetes tipo 1. Los pacientes tratados con un control estricto de glucosa en la sangre tuvieron un promedio de HbA1c de aproximadamente el 7%, mientras que los pacientes que fueron tratados de manera menos agresiva tuvieron un promedio de HbA1c de aproximadamente el 9%. Al final del estudio, el grupo de pacientes con un control estricto de los niveles de glucosa en la sangre presentaban en forma impresionante menos grado de enfermedad renal, enfermedad ocular y enfermedad del sistema nervioso que los pacientes tratados de manera menos agresiva.

En el Estudio Prospectivo de la Diabetes del Reino Unido (The United Kingdom Prospective Diabetes Study, UKPDS), los investigadores siguieron a casi 4.000 personas con diabetes tipo 2 durante 10 años. El estudio supervisó cómo podía proteger a la persona el estrecho control de la glucosa (HbA1c de 7% o menos) y la presión sanguínea (menos de 144 sobre 82) de las complicaciones a largo plazo de la diabetes.

El estudio encontró tasas muy inferiores de complicaciones renales, oculares y del sistema nervioso en pacientes con control estrecho de la glucosa sanguínea. Además hubo una caída significativa en las muertes relacionadas con la diabetes, incluyendo disminución en los riesgos de sufrir enfermedades cardíacas (ataque cardíaco) y apoplejía. También se encontró que el control estrecho de la presión arterial disminuyó los riesgos de insuficiencia cardíaca y apoplejía.

Los resultados de los dos estudios mencionados confirman enfáticamente que el buen control de los niveles de azúcar en la sangre y de la presión sanguínea puede prevenir las complicaciones de la diabetes.

Complicaciones   

Entre las complicaciones de emergencia se incluye el coma hiperosmolar hiperglicémico diabético.

Las complicaciones a largo plazo incluyen:

Situaciones que requieren asistencia médica   

Se debe ir a la sala de emergencias o llamar al número de emergencia local (el 911 en Estados Unidos) si se presentan los síntomas de una cetoacidosis:

Se debe llamar al número de emergencias local (como el 911 en Estados Unidos) o trasladarse a la sala de emergencias si se presentan los síntomas de una reacción a la insulina o un coma hipoglicémico:

Prevención 

El control del peso corporal y un estilo de vida activo pueden ayudar a prevenir el inicio de la diabetes tipo II. Actualmente, no hay forma de prevenir la diabetes tipo I.