El
23 de enero de 1991 aparece en el Perú una epidemia de
cólera de gran magnitud, la cual en pocos meses se
extiende prácticamente a todo el continente. El primer
caso en Colombia se detectó en Tumaco, al sur del país,
el 10 de marzo de 1992.
Epidemiología
1. Agente: Vibrio cholerae es un bacilo Gram
negativo pequeño, curvo, en forma de coma, muy móvil
debido aun flagelo polar que posee. Es muy sensible a la
acidez y sobrevive a temperaturas entre 22 y 40°C. Lo
ideal para su crecimiento es 37.5°C.
Existen tres serogrupos principales de V. cholerae pero
sólo el serogrupo 01 puede ocasionar el cólera. Este
serogrupo se divide en dos biotipos: Clásico y El Tor,
denominado así por una estación de cuarentena en Egipto,
donde fue descrito en 1905. Cada uno de los biotipos
comparten los serotipos Inaba, Ogawa e Hikojima. La
actual epidemia en Colombia y América Latina es
producida por el biotipo El Tor, serotipo Inaba, el cual
tiene algunas características que lo diferencian del
clásico y explican su papel en la actual epidemia, la
más importante, su mayor supervivencia en el ambiente,
pues persiste por más tiempo en aguas superficiales,
aguas de desagüe y en heces, loque explica su mayor
diseminación.
La relación infección/enfermedad varía entre 8/1 a 30/1,
mientras que la misma relación con el biotipo clásico es
de 4/1. Por lo tanto, con El Tor se presentan más casos
asintomáticos o leves, lo que por un lado es una
ventaja, pero desde el punto de vista epidemiológico
representa un problema por el número tan alto de
asintomáticos que si bien no enferman, sí excretan la
bacteria en las heces. Por último, la letalidad por el
biotipo El Tor es menor.
2. Cólera endémico y epidémico: en las áreas
endémicas como el subcontinente indio, el cólera
permanece confinado, con uno o dos brotes por año,
siendo más frecuente en las épocas de lluvias. En estas
zonas el cólera es responsable del 5% de todos los casos
de diarrea. En cambio, cuando la enfermedad llega por
primera vez a una región libre del vibrión, la tasa de
ataque es muy alta por el gran número de susceptibles.
En estas áreas, luego de los brotes iniciales, la
enfermedad tiende a volverse endémica, especialmente si
subsisten las malas condiciones de higiene y saneamiento
ambiental.
3. Reservorio: se ha considerado al hombre como
único reservorio del V. cholerae, aunque actualmente se
sospecha de otros reservónos acuáticos como moluscos,
cangrejos y ostras, que explicarían los casos
esporádicos que se han encontrado en las costas del
Golfo de México mucho antes de la actual epidemia.
4. Mecanismos de transmisión: el cólera se
transmite por contaminación del agua con heces y vómito
de pacientes y portadores y por la ingestión de
alimentos contaminados.
Desde los trabajos de Snow se conoce que el agua es el
vehículo por excelencia para su transmisión, ya que el
Vibrio cholerae sobrevive más en ella que en los
alimentos. En el agua de mar puede subsistir hasta 13
días a temperatura ambiente y hasta por 60 días en
refrigeración. Los alimentos, especialmente cuando se
consumen crudos o un tiempo después de ser cocinados,
son otro medio de contagio. Las ostras, camarones,
cangrejos figuran como los alimentos más comunes en la
diseminación de la enfermedad. La supervivencia de la
bacteria en los productos de mar se estima en 2 a 5
días. Las hortalizas, verduras y frutas, especialmente
cuando para su riego se emplean aguas contaminadas, son
también fuente de infección. Aunque se puede dar la
transmisión de persona a persona, epidemiológicamente
este mecanismo no es importante. Las moscas parecen
tener un papel en la transmisión del cólera al
contaminar los alimentos, aunque aún no está plenamente
confirmado (Tabla 611).
5. Período de transmisibilidad: sin tratamiento,
cerca del 50% de los pacientes excretan el bacilo
hasta
por 5 días; sin embargo, muchos casos leves o
asintomáticos pueden eliminarlo en las heces por
períodos de hasta dos semanas en el caso de no recibir
antibióticos. El portador crónico es raro.
6. Población susceptible: está constituida por
aquellas comunidades carentes de suministro de agua y
disposición adecuada de excretas. La mala higiene
personal y ambiental, la desnutrición, otras
enfermedades subyacentes y la aclorhidria, también
favorecen la infección.
7. Tasa de ataque: la tasa de ataque en una
epidemia está entre 0.2 y 2% de la población
susceptible.
8. Letalidad: ante una comunidad preparada y con
tratamiento oportuno, la letalidad no sobrepasa el 1%.
Sin tratamiento, sin campañas educativas se ha llegado a
observar una letalidad hasta del 50%.
9. Inmunidad: la inmunidad es específica para los
serotipos; sin embargo, pueden observarse ataques
secundarios 1 a 5 años después de haber sufrido la
enfermedad. La protección es dada principalmente por la
colonización bacteriana; los anticuerpos vibriocidas se
correlacionan con la protección relativa que se observa
en áreas de endemia.
Fisiopatogenia
El Vibrio cholerae produce la clásica diarrea
enterotoxigénica. Para producir la enfermedad se
requiere:
1. Ingestión del vibrión: el cólera se adquiere
por agua o alimentos contaminados y se necesita un
inoculo relativamente alto, 108 microorganismos, para
desencadenar la enfermedad. Esta es al menos una de las
causas que explican por qué los niños menores de dos
años son menos susceptibles al cólera, pues para
adquirir este inoculo deben ingerir un volumen de agua
superior a sus necesidades.
2. Sobrepasar la barrera gástrica: el vibrión
sobrevive mejor en un pH alcalino. El pH ácido, inferior
a 2.4 es vibriocida. Condiciones como la aclorhidria,
empleo de antiácidos, gastrectomía, favorecen la
infección, por cuanto disminuyen la
acidez gástrica. En estos casos el inoculo
desencadenante puede ser menor, como 103
microorganismos.
3. Colonizar el intestino delgado: donde
encuentra un ambiente alcalino, óptimo para su
multiplicación y supervivencia. Llega a la superficie
intestinal valiéndose de movimiento dado por su flagelo,
su quimiotaxis y gracias a la producción de una enzima,
mucinasa, que destruye la capa de moco intestinal.
Luego, mediante adhesinas, se fija al borde en cepillo
de los enterocitos, en donde la bacteria estimula la
secreción de un líquido intestinal alcalino que favorece
su crecimiento.
4. Producción de la enterotoxina: la enterotoxina
colérica o colerágeno, es una molécula grande, con un
peso molecular de 84.000 daltons, compuesta por dos
subunidades A y B.
La subunidad A, el fragmento activo de la enterotoxina,
está constituida por dos fragmentos A1 y A2. La
subunidad B, realmente son 5 subunidades, las cuales se
adhieren a un receptor lipídico del epitelio intestinal,
el gangliósido GMI, con lo que permite que la subunidad
A sea liberada e inyectada a través de la membrana
celular.
Una vez dentro de la célula, la subunidad A inicia una
serie de fenómenos complejos que en última instancia
llevan aun exagerado aumento de la adenilciclasa, lo que
a su vez conduce a la acumulación intracelular de
adenosina monofosfato cíclico (AMPc), responsable de la
secreción neta de cloro, potasio, bicarbonato y agua por
los enterocitos de las criptas intestinales. Por el
aumento del AMPc se produce también un bloqueo de la
absorción neutra del sodio unido al cloro.
Se da entonces una secreción copiosa de líquido
isotónico desde la célula y el espacio extracelular
hacia la luz intestinal, de tal magnitud que sobrepasa
la capacidad de absorción del colon y es justamente lo
que explica la catástrofe hidroelectrolítica de esta
enfermedad, que lleva al paciente, en pocas horas, al
choque hipovolémico, acidosis metabólica e hipokalemia
severa.
Como consecuencia de los vómitos, anorexia y metabolismo
aumentado, puede aparecer también hipoglucemia. No hay
invasión de la bacteria a la mucosa; los cambios
histopatológicos son mínimos, lo que explica el aspecto
de "agua de arroz" de las heces del paciente colérico,
pues no contiene proteínas ni células sanguíneas.