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Logoaudiometría (audiometría verbal) Dr. Manuel A. Rodríguez Lanza
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Puesto que en condiciones fisiológicas habitualmente no se escuchan tonos puros, sino sonidos complejos, y de éstos los más importantes socialmente hablando son las palabras, la logoaudiometría aporta una importantísima información. Con esta prueba no puede saberse qué audición tiene el paciente frecuencia a frecuencia, pero aporta una idea más global de la audición del paciente y de la integración de esa información sonora verbal. En estas pruebas, esenciales en la práctica diaria, en vez de utilizar tonos puros como estímulo se emplean determinadas palabras, por lo general bisilábicas elegidas por sus características fonéticas. Existen listas confeccionadas de palabras preestablecidas y frases tópicas [Poch, Tato, Rubio, Cárdenas, Salesa, etc.], que se ofrecen como estímulo a intensidades crecientes sobre el umbral de audición. Estas listas deben contener palabras familiares bien conocidas por el explorado y que posean una buena diferenciación fonética para que no puedan confundirse fácilmente. Por lo general, se utilizan conjuntos de 10 palabras, como las siguientes: casa, perro, silla, vaso, dedo, perro, vino, libro, coche, toro. Los parámetros que es necesario valorar en una logoaudiometría son cuatro:
El audiograma obtenido al representar las logoaudio-metrías verbales de individuos normooyentes muestra una forma de «S» muy estilizada e inclinada hacia la derecha En las hipoacusias de transmisión se establece una curva de las mismas características, pero desplazada hacia la derecha según el umbral de audición que presente el paciente. Así, si el umbral de audición es de 20 dB HL, a los 25 dB HL capta sólo murmullos sin entender ninguna palabra [umbral de detectabilidad de la voz], a los 35 dB HL distingue un 50% de las palabras (umbral de inteligibilidad] ya los 45 dB HL oye el 100% de las palabras [umbral de máxima discriminación]. En las hipoacusias de percepción con reclutamiento, debido a este fenómeno, la curva es completamente diferente. Así, si el umbral de audición es de 40 dB HL el de detectabilidad está en 45 dB HL y el de inteligibilidad en 55 dB H L, es decir, hasta aquí igual que en los casos anteriores; sin embargo, si se sigue incrementando la intensidad puede comprobarse que a 70 dB HL oye un 70% de las palabras, a 85 sólo un 60 % y a 95 únicamente un 40 %. Es decir, el reclutamiento hace que a partir de cierta intensidad el paciente vaya oyendo menos cantidad de palabras cuanto mayor sea la intensidad con que se emiten. |