Entendemos por “dificultades de lenguaje
oral” cualquier deficiencia sistemática que interfiera o dificulte
la capacidad de comunicación verbal de un sujeto con las personas
de su entorno.
Alfonso e Ibáñez(1987) esbozan un primer marco global de las
patologías infantiles en las que el lenguaje puede estar afectado:
En las deficiencias mentales la
adquisición y desarrollo del lenguaje, además de hipolalia
(pobreza del lenguaje), muestra un retraso que afecta tanto a la
expresión como la compresión.
En las hipoacusias los problemas son
de tipo oral.
En las cegueras, las alteraciones se
presentan en el ámbito receptivo y expresivo en la escritura.
En al parálisis cerebral suelen
estar afectadas las funciones bucolinguales.
No disponemos de una clasificación
satisfactoria de los trastornos del lenguaje oral. Cualquier
clasificación resulta arbitraria.
Una primera aproximación clasificatoria, teniendo en cuenta las
aportaciones de distintos autores de las alteraciones en la
comunicación, el lenguaje y el habla es la siguiente:
Cualquier alteración laríngea ocasiona trastornos en la emisión de
la voz. Muchas veces por excesos o defectos de sus emisiones, la
etiología de estos trastornos es múltiple (bronquitis crónica,
asma, vegetaciones, accidentes, pólipos, nódulos, inflamaciones,
etc.)
1.2. Las
alteraciones en la articulación.
Entendemos por articulación “el acto de colocar correctamente los
órganos articulatorios en posición adecuada para producir fonemas
específicos”. La realización acústica de sonidos la denominamos
sonidos.
Denominamos alteraciones de la articulación fonemática a la
producción incorrecta de uno o varios sonidos combinados.
Alrededor de los 6 años los niños suelen alcanzar su corrección
articulatoria, pero antes o después pueden aparecer alteraciones
en el punto de articulación.
Las alteraciones son perturbaciones en la producción de las
unidades fonéticas que componen el habla.
1.2.1. Las
dislalias: tipos y causas.
Son anomalías del habla mas frecuente en la edad escolar, sobre
todo en los alumnos de Ed. Infantil y los del primer ciclo de
Primaria.
Se trata de alteraciones en la articulación de los fonemas,
coaccionadas por una dificultad para pronunciar de forman correcta
determinados fonemas o grupos de fonemas de la lengua.
Este trastorno puede afectar a cualquier vocal o consonante,
aunque la mayor incidencia del problema puede observarse en
ciertos sonidos que requieren de una mayor habilidad en su
producción por exigir movimientos más precisos.
Según le fonema afectado, las dislalias reciben denominaciones
diferentes. De esta forma, la articulación defectuosa del fonema
/r/ recibe el nombre de rotacismo; la del fonema /d/ deltacismo;
la del fonema /s /: sigmatismo.
Vamos a diferenciar cuatro tipos de dislalia, atendiendo a su
etiología:
a)Dislalia
evolutiva o fisiológica
Existe una fase en el desarrollo del lenguaje en la que el niño no
articula o distorsiona algunos fonemas de su lengua como
consecuencia de un inadecuado desarrollo del aparto
fonoarticulador: estos errores reciben nombre de dislalias
evolutivas. Normalmente desaparecen con el tiempo.
b)Dislalia
audiógena
Los niños que no oyen bien tenderán a cometer errores en su
pronunciación, produciéndose un articulatorio denominado dislalia
audiógena.
Las conductas de atención y escucha son necesarias para una buena
discriminación auditiva.
c)Dislalia
orgánica o disglosia
Las alteraciones de la articulación fonemática producidas por
lesiones o malformaciones de los órganos periféricos del habla se
denominan desglosas o dislalias orgánicas.
d)Dislalia
funcional
Consiste en una alteración fonemática producida por una mala
utilización sin que pueda advertirse causa orgánica alguna.
Son diversas las causas que pueden generar disglosias. En todas
ellas se constatan lesiones o malformaciones de los órganos que
interviene en al articulación del lenguaje. Según el órgano
afectado podemos hablar de los siguientes tipos: labiales,
linguales, mandibulares, dentales, palatales y velares.
1.2.2. Las
disartrias: tipos y causas.
La disartria es una alteración de la articulación propia de
lesiones en el sistema nervioso central, así como de enfermedades
de los nervios o de los músculos de la lengua, faringe y laringe,
responsables del habla.
La anartria seria el caso mas extremo y grave de la disartria. Los
sujetos están imposibilitados para articular correctamente los
fonemas de las plagares, por una insuficiencia neuromuscular.
En función de las lesiones producidas en el SNC podemos
diferenciar distintos tipos de disartrias:
·Disartria flácida: localizada en al neurona motriz inferior.
·Disartria espástica: localizada en al neurona motriz
superior.
·Disartria atáxica: localizada en el cerebelo
·Disartria hipocinética: localizada en el sistema
extrapiramidal
1.3. Las
alteraciones en la fluidez verbal: la disfemia o tartamudez.
Es una alteración del ritmo del habla y de la comunicación
caracterizada por una serie de repeticiones o bloqueos
espasmódicos durante la emisión del discurso.
La sintomalogía de este trastorno es muy abundante, por lo que
difícilmente pueden determinarse dos tartamudos casi
extremadamente iguales.
Los principales factores desencadenantes de la tartamudez son lo
siguientes:
·Herencia
·Zurdería
·Trastornos lingüísticos
·Trastornos psicológicos: influencia de variables exógenas.
1.4. Las
alteraciones del lenguaje.
La patología del lenguaje diferencia con claridad los trastornos
afásicos propiamente dichos de los trastornos articulatorios
debidos a lesiones del aparato bulbar eferente, a lesiones el
aparato articulatorio o a defectos auditivos periféricos.
Son muchos los autores que engloban estas perturbaciones bajo la
denominación de trastornos “específicos” del desarrollo del
lenguaje.
Los diferentes grados de afectación del lenguaje los analizaremos,
por razones didácticas, en un continuo (retardo simple del
lenguaje- disfasia- afasia) donde las denominaciones ofrecidas han
de entenderse con un carácter mas orientador que definitorio.
1.4.1.
Retardo simple del lenguaje (RSL) y causas.
Aquí se englobarían aquellos sujetos que, sin una causa patológica
evidente, manifiestan un lenguaje cuya comprensión y expresión
verbal es inferior a la de otros sujetos de su misma edad
cronológica.
Las características que presentan estos niños serian:
·A nivel fonológico, estos niños presentan una tendencia a la
reducción del sistema fonológico.
·A nivel morfosintáctico, podría hablarse de un nivel de
normalidad evidente en su s emisiones.
·A nivel semántico, su comprensión parece normal, aunque es
ligeramente mas escasa que en los niños de su edad.
En el ámbito pragmático, el lenguaje es útil y funcional no
observándose distorsiones ni dificultades especiales.
Las causas que pueden originar dicho trastorno son:
·variables del entorno familiar
·variables socioculturales
·nivel sociocultural bajo
·factores hereditarios
·etc.
1.4.2.
Retardo moderado del lenguaje (disfasias) : sintomatología.
Según Launay se trata de un trastorno global de la expresión,
conclusiones automáticas, vocabulario pobre, palabras simples y
frases cortas. En el nivel morfosintáctico hay dificultades
evidentes. El uso de los plurales esta omitido, así como el de los
nexos.
En el nivel semántico se observa un vocabulario reducido e
impreciso que dificulta las funciones pragmáticas del lenguaje.
1.4.3.
Retardo grave del leguaje (afasia): causas y tipos.
Suele diferenciarse en:
1.Afasia
congénita: referida a la no aparición del lenguaje en niños que, a priori, no
presentan otros síndromes. Se distinguen tres tipos de lesiones:
2.Afasia
adquirida o infantil: es aquella que tiene lugar una vez que el lenguaje ya ha
sido adquirido total o parcialmente.
Independientemente de esta clasificación inicial recogemos la
clasificación más tradicional, teniendo en cuenta las áreas del
lenguaje mas afectado:
a)Afasia
sensorial o receptiva:
la lesión se localiza en la zona de Wernicke. Los sujetos que la
padecen no comprenden el significado de las palabras aunque pueden
hablar sin dificultad.
b)Afasia
motora o expresiva:
la lesión se sitúa en la zona de Broca. En este caso, el sujeto
comprende el significado de las palabras pero no puede expresarse.
c)Afasia
mixta: se trata de una lesión más amplia que
afecta tanto a las áreas motoras como receptivas del lenguaje.
2.
Evaluación de dificultades del lenguaje oral.
La investigación sobre el desarrollo del lenguaje, ha señalado las
adquisiciones más significativas que los niños realizan en los
primeros años de su vida. Tenemos que apoyarnos para obtener datos
valiosos que nos permitan acercarnos al conocimiento de conducta
verbal. Este conocimiento es relevante por dos motivos
fundamentales:
1)Nos permite conocer qué elementos lingüístios se adquieren
en cada una de las etapas de desarrollo infantil.
2)Nos permite determinar el nivel evolutivo de un niño,
describiendo su conducta lingüística, y comparándola con la
secuencia evolutiva.
Entendemos la evaluación del lenguaje como un proceso de toma de
decisiones, que requiere adaptaciones cohesionadas de diversos
profesionales, por sus dificultades intrínsecas, y sus
implicaciones educativas.
Entender la evaluación como un proceso, supone admitir que
evaluación e intervención son constructos interactivos.
Como proceso inseparable de la intervención, la evaluación tendría
tres niveles fundamentales:
a)La detección del problema lingüístico inicial.
b)La valoración diagnosticada del mismo según el contexto.
c)Las necesarias recomendaciones para la intervención. En este
proceso tendremos necesariamente que recurrir a otra fuente de
información imprescindible: 1) la familia, 2) los test
estandarizados y procedimientos no estandarizados, 3) la
observación sistemática en el centro escolar.
2.1.
Valoración de las alteraciones vocales.
Es necesario un estudio foniátrico, el cual no excluye una
valoración funcional que nos informe de algunos aspectos
funcionales:
·Aspecto motor: existencia o no de esfuerzo laringeo...
·Respiración: tipo de capacidad...
·Fonación: Tono y timbre...
2.2.
Valoración de las alteraciones articulatorias.
En esta evaluación, es indispensable cerciorarse sobre la posible
existencia de malformaciones orgánicas, lesiones en el SNC, o
incordinación de los órganos articulatorios, para establecer las
diferencias entre disglosias, disartrias y dislalias
respectivamente.
Las dificultades articulatorias en el nivel fonético que presentan
los niños, pueden ordenarse entorno a cinco tipos de redes:
a)Sustitución: ante la dificultad de articular un
sonido determinado, el niño le sustituye por otro más asequible.
b)Omisión: consiste en la omisión del fonema o
sílaba que el sujeto no sabe pronunciar.
c)Inserción o adición:
consiste en introducir o articular una palabra, un sonido vocálico
insistente en dicha palabra, que le sirve de muletilla para
intentar salvar la dificultad que representa su producción.
d)Distorsión: puede definirse los sonidos
distorsionados aproximados y definidos, como aquellos que nos
derivan de una sustitución definida, y cuya incorrección se debe,
por el contrario a una mutilación, falta de claridad, o un
descuido que origina un sonido completo.
e)Inversión: error que se produce cuando el sujeto
cambia el orden de los sonidos de una palabra.
2.3.
Valoración de la tartamudez o disfemia.
Evaluar la frecuencia de un habla tartamuda resulta especialmente
relevante a la hora de valorar los resultados de una determinada
intervención.
Para admitir el trastorno en la fluidez verbal del sujeto, hemos
de constatar algunos síntomas imprescindibles:
·Esfuerzo durante la articulación fonemática.
·Tensión articulatoria y bloqueos espasmódicos o
interrupciones más o menos bruscas.
La tartamudez requiere una evaluación diagnóstica inicial en la
que el sujeto explorado manifiesta sus producciones lingüísticas
en las diferentes situaciones en las que el habla de las personas
puede producirse. Serán objeto de evaluación:
Las manifestaciones lingüísticas.
·Aspectos fonológicos y morfosintácticos.
·Aspectos léxico-semánticos.
·Aspectos fonéticos y prosódicos.
·Aspectos pragmáticos.
El componente psicofisiológico:
·Respiración.
·Tensión muscular.
·Sinfinesias corporales
La estimación personal de influencias ambientales:
·Importancia en la fluidez verbal para el sujeto.
·Valoración personal de la tartamudez.
·Valoración social de la tartamudez.
2.4.
Valoración del retraso del lenguaje.
Los objetivos fundamentales en la valoración del retraso del
lenguaje son:
-Determinar la presencia o no de afasias.
-Determinar la severidad y tipo de retardo.
-Valorar su alcance en los diferentes aspectos del lenguaje.
Todas las pruebas para el examen de las afasias estudian la
expresión espontánea de los sujetos en los distintos aspectos del
lenguaje.
Los niños con retardo del lenguaje no suelen manifestar con
exclusividad alteración fonéticas o morfosintácticas, sino que
aquellas forman parte de un conjunto más amplio de alteraciones en
las que puede aparecer dificultades entre los componentes del
sistema lingüístico: fonológico, morfosintáctico, semántico y
pragmático.
3.
Intervención en las dificultades del lenguaje oral.
3.1.
Intervención en las alteraciones vocales.
Las orientaciones para la intervención en las alteraciones vocales
son:
-Evitar situaciones de ruidos y gritos.
-Hablar despacio, claro y sin gritar.
-Usar los aparatos de radio con intensidad normal.
-Evitar bebidas frías.Conseguir trabajar en clase con un
nivel aceptable de ruido.
-No cortar el ambiente ruidoso con gritos.
-Acostumbrar a hablar en voz alta sin tener que gritar.
-Tareas de relajación.
-Actividades de respiración.
-Tareas de fonación.
3.2.
Intervención en las alteraciones articulatorias.
La intervención de las dislalias funcionales pueden ser
planificadas atendiendo a dos tipos de estrategias:
a)Intervención indirecta, dirigida al desarrollo de
habilidades bucolingüales, de discriminación auditiva y de
respiración.
b)Intervención directa, encaminada a enseñar a los niños la
correcta articulación de todos los sonidos, así como la
integración en su lenguaje espontáneo o conversacional.
3.3.
Intervención en las disfemia.
Su intervención se abordará desde una perspectiva
multidimensional, según la diversidad de factores que generen
dichos trastornos.
Atención preventiva sobre el tartamudeo:
- Atención temprana del problema.
- Evitar burlas y riñas por su habla.
- Evitar que el sujeto tome conciencia de su habla.
- Alejarse de actitudes sobreprotectoras.
- Intentar reducir su situación y reusar las intervenciones.
- Eludir cualquier presión sobre el habla.
3.4.
Intervención en los retrasos del lenguaje.
Como respuesta educativa adecuada en los casos de retraso leve o
simple del lenguaje, la más eficaz, al tratarse de niños de
riesgo, sería diseñar programas preventivos de estimulación
lingüística.
Un modelo de intervención integrado en tres niveles según las
mayores o menores dificultades lingüísticas que presentan los
niños es:
NIVEL 1: Estimulación reforzada, que consiste en presentar
los estímulos comunicativos y verbales, naturales en un contexto
facilitado.
NIVEL 2: reestructuración del lenguaje modificando aquellos
aspectos de la comunicación y del lenguaje con el fin de facilitar
el desarrollo de este.
NIVEL 3: Introducción de un sistema alternativo de comunicación
cuando la comunicación verbal no sea posible