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El diagnóstico precoz es clave para erradicar las alergias infantiles

Muchos adultos con rinitis o asma no fueron tratados adecuadamente durante su infancia, convirtiendo en crónico este problema. Las diferentes estrategias para combatir estas patologías.

Por Vanessa Saint Cyr

 

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Según la presidenta de la Asociación de Padres de Niños Asmáticos de la ciudad de México, Nelly Chanona, hay signos de que la incidencia de las enfermedades alérgicas está aumentando en todo el planeta. En México, por ejemplo, entre 10 y 15% de la población infantil padece este problema.
Y según los cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 150 millones de personas en el mundo sufren de asma, de las cuales unas 180 mil fallecen cada año.

La predisposición por herencia genética está claramente establecida, lo cual resulta notorio en la práctica clínica: cuando ambos padres son alérgicos, los hijos tienen una posibilidad de entre 50 y 70% de padecer alguna enfermedad de este tipo, comenta Chanona.

Varios estudios indican también que un adulto alérgico fue un niño mal atendido. Con mucha frecuencia los padres confunden los síntomas de una alergia con un simple resfrío, lo que trae como consecuencia que el padecimiento se vuelva crónico.

Predominan la rinitis y el asma

Las alergias respiratorias son producto de la inhalación de polvo, pólenes, mohos o caspa de animales. Las variedades más frecuentes en los niños son el asma bronquial y la rinitis, también conocida como "fiebre del heno”.

La rinitis ocurre como resultado del contacto de alergenos con la mucosa nasal de un niño o persona sensibilizada a estos. Los síntomas varían, pero predominan el escurrimiento, congestión y comezón nasal, estornudos frecuentes y prurito. En etapas más avanzadas aparecen lagrimeo, sequedad de nariz, sensación de oídos tapados y ardor matutino de garganta.

Un estudio realizado en el área de pediatría del Hospital General de México revisó 174 expedientes de niños de cuatro a diez años con diagnóstico de sinusitis crónica. La mayor incidencia de afecciones alérgicas recayó en el sexo masculino, con un 60,8%. El cuadro clínico se caracterizó por obstrucción nasal (85,1%), rinorrea (79,7%), estornudo (72,9%) y tos (70,2%). La presencia de asma fue detectada en un 31% de los casos y la de rinitis alérgica en un 33,7%.

Chanona comenta que si esta última enfermedad no es tratada a tiempo puede provocar otitis media, sinusitis, rinofaringitis e incluso asma.

Ayudar a los niños a respirar

El pasado 11 de diciembre se celebró por primera vez el Día Mundial del Asma, que tuvo por lema "ayudar a los niños a respirar". En España, la prevalencia de esta enfermedad en los niños oscila entre 7 y 10%. En otros países -como Australia- la incidencia del asma es mayor y afecta a uno de cada diez menores de 16 años.

Los expertos reunidos en Barcelona, España, para este primer cónclave mundial del asma pidieron poner en marcha un plan global que permita reducir en un 50% la mortalidad infantil asociada a esta enfermedad.

Por otro lado, fueron confirmados los beneficios de las vacunas antialérgicas, que virtualmente curaron a niños de su sensibilidad a los agentes irritantes del aire. Un trabajo estadounidense realizado en 1999 llegó a la conclusión de que las vacunas son efectivas si están adecuadamente preparadas, ajustadas al problema y en dosis suficientes.

Ira Finegold, subjefe de enfermedades alérgicas e infecciosas del St. Luke‘s-Roosevelt Medical Center de Nueva York, declaró que los mencionados estudios "muestran la efectividad de la inmunoterapia en la rinitis alérgica, el asma y las alergias por picaduras de insectos".

Un punto importante para la prevención de las enfermedades alérgicas es la leche materna, ya que proporciona al bebé una gran cantidad de células inmunológicas que ayudan a controlar infecciones y a no permitir el desarrollo de alergias.