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Prueba de Bing Dr. Manuel A. Rodríguez Lanza Actualización: 13/12/2006 |
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PUBLICIDAD Cuando se aplica un diapasón vibrante a la mastoides esta vibración se transmite a todo el hueso temporal, como ya hemos señalado. Parte de esta vibración pone en movimiento también al hueso timpanal [que forma el CAE óseo] generando una vibración que por un lado se desplaza medialmente incidiendo sobre la membrana timpánica y por otro lateralmente tendiendo a escapar por el CAE. Si el CAE se ocluye, esa energía sonora, aunque cuantitativamente poco importante, se refleja en el punto de oclusión, volviendo a incidir sobre el tímpano. Esto aumenta la percepción subjetiva de sonoridad. Para la realización de esta prueba se coloca el diapasón vibrante en la mastoides solicitando al paciente que nos indique si lo oye. Si la respuesta es afirmativa, se ocluye a continuación el CAE y se le vuelve a pedir que nos diga si en esa situación lo oye más o menos que sin ocluir. Si oye más, la prueba de Bing se considera positiva y si no se modifica la audición o el paciente cree oír menos, negativa. Una variante de esta prueba consiste en pedir al paciente tras colocar el diapasón en la mastoides que indique cuándo deja de oírlo por vía ósea para, en ese momento, ocluir el conducto. Si en esa situación oye más, se considera la prueba de Bing positiva y en caso contrario negativa, y se ocluye el CAE con el dedo [vía ósea absoluta]. En el individuo normal y en la hipoacusia de percepción el explorado oye mejor cuando se tapona el CAE [positiva]. En la hipoacusia de transmisión oye igual, se ocluya o no éste [negativa]. La prueba de Bing es el equivalente acumétrico del índice «O» de Sullivan audiométrico. Una variante de la prueba de Bing, denominada de Lewis o de Lewis-Frederici, se realiza del siguiente modo. Cuando el paciente deja de percibir el diapasón apoyado en mastoides, se retira de allí y se coloca sobre el trago, empujándolo de modo que ocluya el CAE. El sonido vuelve a oírse si se trata de un individuo normooyente o con hipoacusia de percepción, mientras que no vuelve a percibirse en las hipoacusias de transmisión. Cuando esta situación ocurre en un paciente con un tímpano de características morfológicas normales y no se refieren procesos otíticos previos, la presencia de una prueba de Lewis negativa indica, casi de forma patognomónica, la presencia de una otosclerosis. La explicación de que en los casos citados vuelva a percibirse el sonido cuando se apoya el diapasón en el cartílago tragal es que el cartílago transmite el sonido mejor que e hueso, y que al ocluir el CAE se aisla el ruido exterior, produciendo mejor situación para la percepción del sonido al suprimir lo que suponía un ensordecimiento relativo.
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